CORPORACIÓN SINFÓNICA CONCEPCIÓN

Orígenes

La Corporación Sinfónica de Concepción, nace el 17 de Julio de 1934 como una comunidad de entusiastas vecinos, que desean formar una orquesta estable para la ciudad. Bajo el nombre de Sociedad Musical de Concepción, comienza a funcionar con gran éxito esta instancia ciudadana, que luego recibirá el nombre de Corporación Sinfónica de Concepción.

Con el paso del tiempo, muchos vecinos que no tocan instrumentos pero si poseen un gran entusiasmo por la música, desean sumarse a esta institución. Es entonces cuando se forma el Coro Polifónico, como un complemento musical para la naciente orquesta, que logra integrar en si a un sector más amplio de la sociedad penquista.

Pronto, el coro logra posicionarse por sobre el ensamble instrumental y tras una serie de conciertos realizados en Santiago en 1940, bajo la dirección de Arturo Medina, se consagra como representante musical de la ciudad de Concepción y como una de las agrupaciones corales más importantes del continente.

Con el paso de los años, la orquesta que fue patrocinada desde un principio por la Universidad de Concepción, finalmente pasa a integrar dicha casa de estudios.

La Corporación Sinfónica, aunque ya no posee orquesta, mantiene su nombre y continúa su labor musical con los Coros Polifónicos. Posteriormente, se forma el Conservatorio de la Corporación Sinfónica, que con el paso de los años, sentaría las bases para la fundación de la Escuela Superior de Música de la Universidad de Concepción, en 1963.

En la actualidad, la Corporación Sinfónica de Concepción está formada por el Coro Polifónico, el Conjunto Criollo y la Tuna. Junto a su Escuela de Música y otros talleres artísticos, ofrece a la comunidad una variada gama de actividades musicales y culturales.

El auditorio «Arturo Medina» de nuestra corporación, recibe su nombre en homenaje a quien fuera su fundador y primer director, Arturo Medina McKey (1898-1980). Nacido en Concepción, atleta olímpico y afamado cantante lírico con estudios en Italia, Medina junto al Coro Polifónico llevan el nombre de Chile y de la ciudad de Concepción a los escenarios más importantes de América.

Sin embargo, el legado de Arturo Medina trasciende a la Corporación Sinfónica, pues impulsó con su ejemplo el desarrollo de la actividad coral en todo el país.